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¡Hola!... Amantes de la historia guayaquileña


Torre Morisca

 

En este recorrido histórico me encuentro en el Malecón de la ciudad, entre las múltiples atracciones que podemos observar, tenemos una estructura hermosa icónica y es el Reloj Público o Torre Morisca. Los guayacos pasamos día a día cerca de ella, la contemplamos tan majestuosa como se levanta, sin embargo, no todos conocen su historia, así que aquí la vamos a conocer, bienvenidos.

Corría el año de 1737 y el primer reloj público lo traían los jesuitas a la ciudad con motivo de la tercera reconstrucción de la iglesia La Soledad (Iglesia de la Compañía de Jesús), sin embargo, debido a la expulsión de los Jesuitas de los territorios de ultramar por parte del Rey Carlos III de España en 1767, el reloj pasó a ser propiedad del Cabildo Porteño manteniéndose en la torre del campanario hasta 1782, año en que fue demolida y el reloj trasladado junto a la campana a otra torre cerca de donde estuvo la iglesia.

Para 1804 el Cabildo decidió hacer otra torre para colocar el reloj, pues el nuevo propietario del solar que fuese de los jesuitas, don José Espantoso, no permitió el uso de la torre en sus predios.

En la foto que nos proporciona Julio Estrada Icaza, que corresponde a 1804, y en ella se puede observar la torre que mandó a hacer el Cabildo junto a una de sus casas para colocar el reloj, sobre la calle Clemente Ballén, en ese entonces se le llamaba calle de la Torre del reloj. También había otra calle llamada de la Torre, era la calle Chimborazo, se la llamaba así por la torre de la Iglesia Matriz (catedral de Guayaquil).

Para 1816, el reloj fue trasladado a la Casa del Cabildo. Pero para 1842 gracias a un préstamo de 6.000 pesos que hiciera uno de los hombres más ricos de la ciudad, don Manuel Antonio de Luzárraga al Cabildo, don Vicente Rocafuerte pudo adquirir un reloj que lo trajo desde Inglaterra para reemplazar al viejo reloj de los jesuitas. Éste reloj se mantendría por muchos años sobre la Casa del Cabildo, siendo el mismo que podemos apreciar hoy cuando paseamos por nuestra linda ciudad.

Para 1905 el reloj fue colocado sobre un edificio nuevo en el Mercado de la Orilla. Sin embargo, para 1920, año en que se traslada el Mercado de la Orilla hacia el norte, el Cabildo contrató a Nicolás Virgilio Bardellini, para que construya una torre de hierro y cemento para que albergue al reloj, el costo fue de 10.000 sucres, la misma que fue inaugurado el 23 de abril de 1923. Lamentablemente, no duró mucho tiempo, pues por algunas fallas de la estructura, la torre fue demolida tan solo cuatro años más tarde, en 1927 pero desmontaron el reloj y lo preservaron.

Tres años después, se iniciaron las gestiones para construir una nueva torre contratándose al arquitecto Joaquín Pérez Nin y al ingeniero Francisco Ramón. La inauguración se llevó a cabo un 24 de mayo de 1931 con el nombre de Torre Morisca, debido a su estilo arquitectónico.

ANÉCDOTA:

Dentro de la historia popular de Guayaquil en la que se halla inmersa el Reloj Público, tenemos a un personaje al que le llamamos “El cuentero de Muisne”, su nombre fue Sigifredo Dante Reyes, este ingeniero, pero estafador sujeto, “vendió” a una pareja de suizos la Torre Morisca en la suma de 160.000 Sucres en 1980.

   

De esta manera, la Torre Morisca es Honra para la historia de Guayaquil y la Patria.

 

 

Fuentes Bibliográficas:

Memorias Porteñas, 03/03/2019. Pág. 8-9. Arq. Melvin Hoyos.

Guía Histórica de Guayaquil, Tomo 5, Julio Estrada Icaza, Pág. 247

 

 

Gracias por seguir este recorrido… Víctor Gamboa



 


“El Historiador Guayaquileño”

 

 

 

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