JOSÉ JOAQUÍN DE OLMEDO
En el Perú
Más que un
poeta, un político sagaz, Estadista, humanista y demócrata forjador de la
República del Ecuador
Por: Víctor
Gamboa Delgado
Miembro del Club de Historia
del Archivo Histórico del Guayas
Es innegable que nuestro bardo guayaquileño es uno de
los poetas épicos más importantes del siglo XIX en América, sin embargo, por
injusticias de cierto regionalismo histórico, otros aspectos mucho más
relevantes de Olmedo, pasan desapercibidos y no son tomados en cuenta en los
textos escolares y universitarios.
En reiteradas ocasiones se lo ha catalogado de
peruanófilo, de querer ceder nuestras tierras al Perú cuando Guayaquil quedó
libre de la corona española a partir del 9 de octubre de 1820, pero este
argumento a más de ser malintencionado es insustentable. Ya que el Reglamento
Provisorio de la Provincia Libre de Guayaquil sesionado en noviembre de 1820
por el Colegio Electoral en el capítulo 1 en sus Disposiciones Generales,
Artículo 1, reza lo siguiente:
“La Provincia Libre de Guayaquil es Libre e
independiente; su religión es la católica; su gobierno es electivo; y sus leyes
las mismas que regían últimamente, en cuanto no se opongan a la nueva forma de
gobierno establecida”.
Acto seguido, en el Artículo 2 del mismo capítulo
continúa diciendo:
“La Provincia Libre de Guayaquil se declara en entera
libertad para unirse a la grande asociación que le convenga de las que se han
de formar en la América meridional”.
Se puede observar claramente que Olmedo no tiene predilección
por uno de los dos Estados, el del norte es decir Colombia o por el sur con el
Perú. Nuestro prócer desea un Estado libre y autónomo y así lo quería el pueblo
guayaquileño, pero Olmedo sabía que mantener a la Provincia libre de un futuro
ataque español con motivo de reconquista, era insostenible, pues el ejercito de
Guayaquil (División protectora de Quito) estaba ya en camino a conseguir la
libertad del resto de la Real Audiencia de Quito. La provincia corría peligro
así que la anexión a cualquier de estos dos estados no era una oferta a
desestimar.
Escoger entre Colombia al mando del Libertador Bolívar
o Perú al mando de San Martín, no era tarea compleja, era mucho más permisible
el lado peruano, pues a Bolívar solo le interesaba en tener un Estado más
dentro de su propio Estado, la República de Colombia establecida en 1819.
Olmedo solo quería protección, más no anexarse a una
de ellas, salvo si las necesidades así lo requerían, aunque, a decir verdad,
ambos estados querían a la provincia Libre de Guayaquil, bajo sus dominios. Lamentablemente,
Guayaquil fue anexada mano militar a
la República de Colombia el 31 de julio de 1822 por el Libertador.
Es así mismo innegable que Olmedo tenía enorme
gratitud por el Perú, pues sus padres lo enviaron al Real Colegio de San Carlos
de Lima para completar sus estudios, en 1794 se matricula previo haber rendido
las pruebas de ingreso e inicia el estudio de Artes y Humanidades. Estando en
Lima, empieza a recorrer sus calles, sus suntuosas iglesias, empieza a penetrar
en la cultura limeña, y poco a poco se va ganando el cariño de los peruanos
quienes empiezan a admirarlo por sus grandes dotes de intelectual y patriota.
Para este momento, Olmedo se declara un profundo
admirador de Fernando VII, fiel hijo de la Monarquía española, era un realista
de sepa. Estudiará Humanidades clásicas, literatura griega y latina entre otras
disciplinas. Superada estas disciplinas, estudiará filosofía y matemáticas,
historia y demás ciencias.
A pesar de ser realista, empieza a leer poco a poco y
por contrabando, las obras de Voltaire, Diderot, Rousseau entre otros sabios
del enciclopedismo. Esto le traerá más de un problema.
En 1801 con motivo de las bodas del Conde de Villar de
la Fuente con doña Manuela Pando, Olmedo escribe su Epitalamio, original en la trama de sus versos, pero de visibles
influencias de los salmos de David, de los Cantares de salomón, de los idilios
de Teócrito, de las églogas de Virgilio y de los cantos nuevos de Meléndez y
Gallego.
Posteriormente ingresará a la Universidad de San
Marcos, graduándose de Abogado y Doctor en Jurisprudencia, filosofía y
Humanidades en 1808. Pero desde 1805 ya ofrecía la Cátedra de Derecho Civil. Justo
en el año de su graduación, Napoleón invadía España, lo que ocasionó un
profundo dolor para nuestro prócer. Sin embargo, poco a poco y con justa razón,
Olmedo empezará a perder ese fervor patriótico a la Corona, para convertirse en
uno de los más grandes próceres que tuvo américa.
Cuando Bolívar logra la independencia definitiva del
Perú, Olmedo estará muy agradecido, le dedicará el famoso Canto de Junín o Canto a Bolívar,
y con esto, Olmedo deja atrás pequeños malos momentos que Bolívar le hiciera
pasar cuando anexo a la provincia bajo la fuerza.
El Perú siempre tuvo los brazos abiertos a Olmedo, fue
su refugio en momentos de exilio, fue Diputado del Puno en el Congreso
Constituyente de Lima, fue Coautor de la segunda Constitución Peruana,
Diplomático y Ministro Plenipotenciario del Perú en Londres, Embajador de Gran
Bretaña y Francia entre 1825 a 1828, entre otros cargos de relevada
importancia, eso sin nombrar los cargos públicos que desempeñó en su querida
Guayaquil, como Gobernador de la Urbe Porteña, Ministro de relaciones Exteriores,
Diputado de la Asamblea Constituyente reunida en Riobamba el 14 de agosto de
1830, Presidente de la Provincia Libre de Guayaquil y vicepresidente de la
naciente República del Ecuador en el mandato del General Flores, etc.
Entonces, por todos estos motivos antes mencionados,
es de esperar por simple justicia y gratitud, el enorme cariño que Olmedo tenía
por el Perú. Olmedo no era un traidor a su Patria, solo que amaba al Perú,
Olmedo era un americano que amaba la justicia social, que aborrecía la
esclavitud y maltrato del indio por parte de los españoles, logrando la
abolición de las Mitas con sus célebres discursos en Cádiz en 1812. Olmedo era
y es, el hombre de todos los tiempos.
Olmedo es, el
Padre de la Patria Ecuatoriana
Fuentes bibliográficas.
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DRA.
MARIA LUISA MARISCAL DE GUEVARA, José Joaquín de Olmedo, Poeta y Luchador.
·
LUIS
ANDRADE REIMERS, Olmedo el Estadista.
·
JOSÉ
ANTONIO GÓMEZ ITURRALDE, Vigencia y permanencia de Olmedo.
·
AQUILES
R. PÉREZ, Las Mitas en la Real Audiencia de Quito. VICTOR GONZÁLEZ, Rumbos de
la Libertad, Guayaquil 9 de octubre de 1820, primera revolución triunfante.
·
VÍCTOR
MANUEL RENDÓN, Olmedo, estadista y poeta americano cantor de Bolívar.

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