"Las aguas del Plata, Magdalena, Rimac y Guayaquil se reunieron; formaron un torrente, que escalando el Pichincha ahogaron en su falda a la tiranía. esas aguas han hecho florecer el árbol de la libertad, regando el 24 de mayo a la hermosa Quito, y confirmando que la Aurora del 9 de octubre, que rayó nuestro horizonte, fue la aurora del brillante día en que la libertad, con arte majestuoso, debía pasearse sobre las orgullosas cimas de los Andes".
Fragmento de la Proclama de la Victoria de Pichincha, 9 de junio de 1822
José Joaquín de Olmedo
Prócer y poeta Guayaquileño

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